Historia de Éxito

La Experiencia en SPD de Silvia Lara

Las Palmas de Gran Canaria

El pasado 19 y 20 de febrero de 2019 estuvimos de la mano del Colegio Oficial de Farmacéuticos (COF) de Las Palmas, formando parte de la 10ª edición del Curso Semipresencial para la acreditación del servicio profesional farmacéutico con Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD). En este emplazamiento, conocimos a Silvia Lara Afonso, quién participaba explicando su experiencia a los farmacéuticos asistentes, y que desde el primer momento se prestó a escribirnos para el blog de Venalink, su historia de éxito con los SPD.

Silvia Lara Afonso es farmacéutica comunitaria en una oficina de farmacia de Las Palmas de Gran Canaria, ubicada en un entorno con un nivel socio-económico y socio-cultural bajo. El perfil de pacientes que acuden a la farmacia coincide con el de una población envejecida (principalmente pensionistas), polimedicada y con pocos recursos.

Venalink: ¿Qué le motivó a implementar el servicio profesional farmacéutico con SPD?

Silvia Lara: “Desde la Universidad de Granada dónde estudié Farmacia, ya asistí a un curso impartido por Venalink en el cual nos contaban en qué consistía el servicio profesional farmacéutico con SPD, y fue entonces cuando la idea se me metió en la cabeza porque me pareció una buena iniciativa y de gran ayuda.

Terminé mi licenciatura, y nada más empezar a trabajar en la farmacia que sigo hoy día, supe que era una farmacia adherida al servicio de SPD y rápidamente me formé e hice el curso online de SPD en una de las convocatorias que abrió el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos por la página web de Portalfarma, para así poder prestar el servicio adecuadamente.”

¿Qué barreras de entrada se ha encontrado a la hora de consolidar el servicio? En caso de existir tales barreras, ¿cómo consiguió superarlas? 

“Al ser una zona con un nivel adquisitivo bajo, el precio suele ser algo que echa a muchos pacientes para atrás, debido a que no están acostumbrados a pagar servicios dentro de la farmacia. También la desconfianza que les genera que alguien ajeno les organice su medicación.

En general el equipo confía en este servicio que presta nuestra farmacia por ello no resulta ningún impedimento a la hora de ofertarlo. El farmacéutico es el profesional sanitario de a pie, y en el que más suelen confiar los pacientes, es por ello que con paciencia y muy buen trato me he ido ganando su confianza y mostrándoles las ventajas de adherirse a este servicio.”

¿Cuál es su impresión sobre el grado de aceptación de los usuarios de SPD?

“La aceptación ha sido muy positiva, ya que se despreocupan totalmente de tener que estar pendientes de qué comprimido o cápsula les toca tomar. Con el SPD ganamos en adherencia al tratamiento y en pautas posológicas correctas que de otro modo no sabrían administrar. En general quedan muy satisfechos con la elaboración del SPD, por su formato (tamaño pequeño), su comodidad y su fácil manejo.”

¿Qué le aportado este servicio a la oficina y a usted como farmacéutica?

“Me ha aportado mucha más seguridad a la hora de conocer a mis pacientes, puesto que ellos y yo ganamos mutuamente en confianza, sé que patologías padecen y busco siempre el mejor modo de ayudarles. También es un servicio ligado a la fidelidad del paciente, piensan: vuelvo a la misma farmacia donde ya conocen a la perfección los medicamentos que tomo.”

¿Puede contarnos un caso específico de un paciente
que se haya beneficiado de este servicio?

“En el año 2016 envié un caso clínico dentro de la categoría Caso Abierto de los premios Foro de AF-FC, en el cuál contando mi experiencia en la prestación del servicio de SPD conseguí el 3eraccésit. Hago un pequeño resumen a continuación:

Se trataba de una señora, clienta habitual, que acudió a nuestra farmacia tras un ingreso hospitalario de su marido, paciente dependiente polimedicado, detallando la medicación que le está administrando e indicando que le ha notado decaimiento en las mañanas desde que toma un nuevo tratamiento.

Se realizó una revisión de su estado actual y de la medicación que tomaba. Varón nacido el año 1944, polimedicado, dependiente y diagnosticado de:

  • DIABETES MELLITUS: Metformina/Dapagliflozina + Insulina glargina
  • HIPERPLASIA BENIGNA DE PRÓSTATA (HBP): Tamsulosina + Silodosina (Serenoa repens: prescrito pero no toma)
  • HIPERTENSIÓN ARTERIAL: Lercanidipino + Valsartán
  • PREVENCIÓN SECUNDARIA DE ACV: Clopidrogrel + AAS + Citicolina
  • HIPERCOLESTEROLEMIA: Gemfibrozilo + Atorvastatina
  • INSOMNIO: Lormetazepam
  • ALTERACIONES DE LA CONDUCTA: Sertralina + Risperidona
  • CRISIS EPILÉPTICAS: Levetiracetam
  • RIESGO DE GASTROLESIÓN: Ranitidina

En una primera entrevista con él y su mujer se detecta duplicidad por falta de conciliación tras un alta hospitalaria: no ha sido informada del cambio de tamsulosina 0,4 mg por silodosina 8 mg. El paciente continuaba tomando los dos medicamentos de forma conjunta, y tras consultar la ficha técnica descubrimos que de ahí podía presentar decaimiento.

Además de la duplicidad en el tratamiento de la HBP, se detectó que el paciente no estaba administrando uno de los medicamentos que tenía prescritos (Serenoa repens) y una pauta no adecuada en gemfibrozilo. Por todo esto le hablamos del servicio profesional farmacéutico con SPD y de la necesidad en su caso conciliar la medicación y mejorar su adherencia terapéutica.

Finalmente, el paciente accedió a la elaboración de un SPD semanal. Así ya van 3 años juntos en el que es totalmente adherente a su tratamiento y a nuestro servicio.

Tanto él como su mujer, que era la que se encargaba de que se tomara su medicación correctamente y a diario, están felices y relajados. Ahora para ellos eso no es una preocupación más sino una tranquilidad.”

Un taller de Venalink prendió la mecha

No se nos ha escapado el detalle de que fue un taller de Venalink, impartido en la Universidad de Granada, el que prendió la mecha de la motivación a esta farmacéutica, que hoy en día trabaja convencida de los beneficios que el servicio profesional farmacéutico con SPD puede aportar a sus pacientes. Es sin duda una historia de éxito dentro de una historia de éxito. Ojalá que en todos los talleres que realizamos con el mismo esfuerzo y dedicación que el primer día, aunque solo fuera en un pequeño porcentaje de los asistentes, consiguiéramos contagiar el entusiasmo de Silvia. Nosotros continuaremos intentándolo.

¡Gracias a todos por leernos y gracias a Silvia por su historia!